La crítica al tratamiento agresivo del cáncer, por su inhumanidad de hacer de los pacientes terminales, meros objetos de experimentos de investigaciones avanzadas de la medicina, es una verguenza que se mueve en las fronteras pantanosas de la violación de los derechos humanos.
Es común que se considere el dinero, el poder, o el encontrar una pareja, como fuente de sentido para vida. En otras ocasiones se basa la vida en las opiniones y en la búsqueda de aprobación por parte de las personas allegadas (padres, amigos, etc.), pero siempre permanece en el interior una sensación de desesperanza y vacío.
Lo más impactante es que durante varios años nos percatamos del verdadero sentido y normalmente se empieza a comprender por primera vez, cuando se sufre una gran conmoción emocional o está en peligro tu vida.
Es interesante como existe una lucha incesante por encontrarle sentido a la vida, deseable es encontrarle el verdadero sentido, pues permitirá aprovechar al máximo nuestra travesía por este mundo. Podría tratarse de encontrar las respuestas particulares a las preguntas ¿De qué se trata la vida?, y ¿Qué vine a hacer aquí?
Cada uno debemos encontrar respuestas propias, a cada cual le toca descubrir su propia verdad. Lo que es útil para uno puede no tener sentido para otro, y lo que es significativo para este último puede carecer de valor para el primero. Ejemplo de lo anterior es, cundo antiguos filósofos argumentaban con la frase "conócete a ti mismo", incentivando a encontrar la verdad individual.
El problema se presenta cuando nos colocamos en una posición en la que se busca algo y no se sabe qué es. Como introduje, muchas veces nos apegamos a un modelo materialista o dependiente con tal de sentir complacencia, pero no nos percatamos de que eso no nos calma la “sed”, y es precisamente porque confundimos los elementos de una vida plena con aspectos complementarios y muchas veces viciosos.
No se trata de ejercer funciones durante 15 horas diarias para recibir una recompensa monetaria u de otra índole, tampoco se trata de tener un reconocimiento o diferenciación social sobresaliente, sino de sentir satisfacción al experimentar, meditar, dedicarle un tiempo a las diferentes cosas que nos brinda la vida y evitar el auto encarcelamiento producto de nuestros deseos vacíos o parciales.
La sociedad actual ha secuestrado la muerte. Podría decirse que hoy se tiene una cierta tendencia a escapar de la conciencia de la muerte. La sociedad actual se percibe a sí misma como algo atemporal; las personas cada vez se perciben menos como alguien inmerso en la temporalidad, con un pasado, un presente y un futuro. Mucho menos frecuente es que se plantee el tema de la eternidad del alma. Esta sociedad se limita a vivir el ahora, y por eso prima un tipo de persona vacía y sin proyectos. El hecho de no afrontar el pasar del tiempo catapulta a la persona al hedonismo, al consumismo y al carpe diem. Estas actitudes conducen irremediablemente a considerar la muerte como un tabú, y a poner en marcha mecanismos de huida y evitación ante un hecho que es inevitable.
Morir es un acontecimiento que el hombre no es capaz de comprender. Morir supone para él un despedirse "definitivamente" de todos y de todo. Quienes comparten con el otro la existencia, deben la obligación humanitaria y fraternal de acompañarle con el máximo respeto a su dignidad.
La verdadera compasión sólo puede enfrentarse a esta desesperación por medio del amor y el afecto por parte del entorno inmediato. Animamos a nuestros conciudadanos, asociaciones, profesionales, empleados e instancias políticas de nuestro país a buscar soluciones de forma intensiva y a ponerlas en práctica donde sea necesario con todos los medios al alcance, en el marco de las regulaciones legales existentes. El rechazo de la autorización para matar a petición responde también en buena medida al hecho de que con ello, se precipita el proceso para terminar dando muerte contra la voluntad del propio paciente.
La muerte acompañada de grandes sufrimientos, es un acontecimiento que angustia el corazón humano, y con frecuencia los familiares del paciente se hallan ante un dilema.
La medicina moderna dispone de medios para retardar artificialmente la muerte, sin que el paciente reciba un beneficio real, simplemente se le mantiene en vida. A esto se le llama la “obstinación terapéutica”. En este caso de usan medios extenuantes y pesantes para el enfermo, condenándole a una agonía prolongada. Esto es contrario a la dignidad humana.
Sobre el comportamiento del profesor de la clase, no puedo dar criterio sobre el nivel de aceptación respecto a su reacción pues no tengo conocimiento sobre situaciones que pudieron haber influido en su actitud. No obstante, el sacar de la clase a toda la clase por un determinado grupo que protagonizaba un escándalo, me parece algo abrupto y desmedido, tal vez una falta de control, pero no puedo especular sobre motivaciones, solo creo que el ruido debió controlarse de otra manera.
Es común que se considere el dinero, el poder, o el encontrar una pareja, como fuente de sentido para vida. En otras ocasiones se basa la vida en las opiniones y en la búsqueda de aprobación por parte de las personas allegadas (padres, amigos, etc.), pero siempre permanece en el interior una sensación de desesperanza y vacío.
Lo más impactante es que durante varios años nos percatamos del verdadero sentido y normalmente se empieza a comprender por primera vez, cuando se sufre una gran conmoción emocional o está en peligro tu vida.
Es interesante como existe una lucha incesante por encontrarle sentido a la vida, deseable es encontrarle el verdadero sentido, pues permitirá aprovechar al máximo nuestra travesía por este mundo. Podría tratarse de encontrar las respuestas particulares a las preguntas ¿De qué se trata la vida?, y ¿Qué vine a hacer aquí?
Cada uno debemos encontrar respuestas propias, a cada cual le toca descubrir su propia verdad. Lo que es útil para uno puede no tener sentido para otro, y lo que es significativo para este último puede carecer de valor para el primero. Ejemplo de lo anterior es, cundo antiguos filósofos argumentaban con la frase "conócete a ti mismo", incentivando a encontrar la verdad individual.
El problema se presenta cuando nos colocamos en una posición en la que se busca algo y no se sabe qué es. Como introduje, muchas veces nos apegamos a un modelo materialista o dependiente con tal de sentir complacencia, pero no nos percatamos de que eso no nos calma la “sed”, y es precisamente porque confundimos los elementos de una vida plena con aspectos complementarios y muchas veces viciosos.
No se trata de ejercer funciones durante 15 horas diarias para recibir una recompensa monetaria u de otra índole, tampoco se trata de tener un reconocimiento o diferenciación social sobresaliente, sino de sentir satisfacción al experimentar, meditar, dedicarle un tiempo a las diferentes cosas que nos brinda la vida y evitar el auto encarcelamiento producto de nuestros deseos vacíos o parciales.
La sociedad actual ha secuestrado la muerte. Podría decirse que hoy se tiene una cierta tendencia a escapar de la conciencia de la muerte. La sociedad actual se percibe a sí misma como algo atemporal; las personas cada vez se perciben menos como alguien inmerso en la temporalidad, con un pasado, un presente y un futuro. Mucho menos frecuente es que se plantee el tema de la eternidad del alma. Esta sociedad se limita a vivir el ahora, y por eso prima un tipo de persona vacía y sin proyectos. El hecho de no afrontar el pasar del tiempo catapulta a la persona al hedonismo, al consumismo y al carpe diem. Estas actitudes conducen irremediablemente a considerar la muerte como un tabú, y a poner en marcha mecanismos de huida y evitación ante un hecho que es inevitable.
Morir es un acontecimiento que el hombre no es capaz de comprender. Morir supone para él un despedirse "definitivamente" de todos y de todo. Quienes comparten con el otro la existencia, deben la obligación humanitaria y fraternal de acompañarle con el máximo respeto a su dignidad.
La verdadera compasión sólo puede enfrentarse a esta desesperación por medio del amor y el afecto por parte del entorno inmediato. Animamos a nuestros conciudadanos, asociaciones, profesionales, empleados e instancias políticas de nuestro país a buscar soluciones de forma intensiva y a ponerlas en práctica donde sea necesario con todos los medios al alcance, en el marco de las regulaciones legales existentes. El rechazo de la autorización para matar a petición responde también en buena medida al hecho de que con ello, se precipita el proceso para terminar dando muerte contra la voluntad del propio paciente.
La muerte acompañada de grandes sufrimientos, es un acontecimiento que angustia el corazón humano, y con frecuencia los familiares del paciente se hallan ante un dilema.
La medicina moderna dispone de medios para retardar artificialmente la muerte, sin que el paciente reciba un beneficio real, simplemente se le mantiene en vida. A esto se le llama la “obstinación terapéutica”. En este caso de usan medios extenuantes y pesantes para el enfermo, condenándole a una agonía prolongada. Esto es contrario a la dignidad humana.
Sobre el comportamiento del profesor de la clase, no puedo dar criterio sobre el nivel de aceptación respecto a su reacción pues no tengo conocimiento sobre situaciones que pudieron haber influido en su actitud. No obstante, el sacar de la clase a toda la clase por un determinado grupo que protagonizaba un escándalo, me parece algo abrupto y desmedido, tal vez una falta de control, pero no puedo especular sobre motivaciones, solo creo que el ruido debió controlarse de otra manera.
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